Viajar sola

Ya hace un mes que he vuelto de mi viaje sola a Irlanda y os puedo decir que ha sido increíble. Hoy en día vivimos en un mundo donde las prisas, el estrés, el ‘no tengo tiempo’ es parte de nosotras y nos va consumiendo día a día. Viajar sola es un regalo hacia nosotras mismas, es aprender a parar y a darnos cuenta de nuestro alrededor, apreciando todas las pequeñas cosas que durante el día nos pasan desapercibidas.

Nuestros miedos y bloqueos suelen frenarnos en el momento de decidirnos a dar el paso, se nos pasa por la mente: ‘y qué hago si me pasa algo?’, ‘qué hago yo allí sola?’, ‘qué aburrido y triste es viajar sola’. Debemos superar esa barrera que nos auto-imponemos y avanzar, conocer todas las ventajas que tiene viajar sola. Aquí os propongo unas cuantas ventajas de viajar sola:

1.- Tú escoges el destino: parece obvio que si vas a viajar sola, tú vas a ser quien escogerá el destino, o el destino te escogerá a ti, de cualquier forma eres tú la que decide y eso en sí tiene mucho poder. Muchas veces nos sentimos obligadas a ir a un lugar u otro dependiendo con quien vayas, ‘no se vaya a enfadar’, ‘tengo que ir allí’, en este caso, la que escoge eres tu, siente la llamada del lugar que vas a visitar, permítete escoger.

2.- Sentirás el TODO: Cuando viajas sola sientes mucho más. No has de preocuparte por nada ni nadie, simplemente has de disfrutar del lugar, de su magia, del SER, de ti. Es impresionante la de cosas que sientes cuando viajas sola, esos sentimientos y pensamientos te hacen fuerte, te dan confianza y ánimo para lo que está por venir.

3.- Conoce personas nuevas: Porque viajar sola no tiene por qué significar estar sola, rompe esa barrera de la vergüenza, del qué dirán, de los juicios y prejuicios que nos imponemos y entabla conversación con un desconocido/a. Verás que la gente de otro lugar también es amable, divertida y tiene ganas de conocer a alguien nuevo.

4.- Aprende día a día: Viajar sola es un aprendizaje diario. No va a venir nadie a sacarte las castañas del fuego, eres tú la que debe dar todos los pasos, incluso para pedir ayuda has de moverte y actuar. Es una enseñanza de que la vida eres tú y tú eres las vida.

5.- Acepta el miedo: es habitual cuando te encuentras de viaje sola sentir miedo en algún momento, acéptalo, es parte de la experiencia. Cuando el miedo llegue a ti, reconócelo, permítelo, y déjalo pasar. Aceptar que a veces tenemos miedo es algo natural, cree en ti, aprende de él, de lo que ese miedo quiere decirte, agradécelo y sigue adelante.

Hacer un viaje sola es algo que recomiendo totalmente, es un descubrimiento interior muy grande, es un parón en tu rutina diaria que carga pilas al instante. Las obligaciones de nuestro día a día a veces nos hace entrar en un bucle del que no sabemos salir y un viaje es el regalo perfecto que nos debemos hacer por lo menos una vez en la vida, (y si puedes más mucho mejor!). Habrá un antes y un después de ese viaje os lo aseguro, una experiencia inolvidable.

Y vosotras, os habéis permitido un viaje solas?

Gracias por leerme,

1 pensamiento sobre “Viajar sola”

  1. Me he pasado toda una vida viajando sola por muchas partes de este gran mundo…y tambien he escrito de mis viajes. Lo recomiendo a todas. Hay que tomar el primer paso!

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