emociones

Está comprobado que los aceites esenciales benefician nuestro organismo, pero no solo lo hacen de manera física, también lo hacen de manera emocional.

A través de los aceites esenciales podemos llegar a partes de nuestro interior y de nuestras emociones que teníamos muy ocultas.

¿Qué son los aceites esenciales y cómo utilizarlos?

Los Aceites Esenciales son componentes naturales que pueden provenir del interior de las flores, raíces, árboles, semillas, cortezas… Son líquidos muy potentes y concentrados que nos ayudan en las diferentes áreas de nuestra vida, ya sea de manera física como de manera emocional. 

inhalación

Para utilizar los aceites esenciales de manera adecuada y dependiendo de la función que queramos que hagan, existen tres maneras de aplicarlos en nosotras mismas o en los demás: 

  • Inhalado: Una manera muy eficaz de utilizar los aceites es directamente oliendo el aceite en el frasco, o colocando unas gotas en un difusor y dejar que poco a poco su aroma vaya haciendo su efecto.
  • Tópica: Cuando los aceites esenciales los diluyes con un aceite vegetal, puedes utilizarlos directamente en tu piel haciendo un ligero masaje, dejando que actúe a los pocos minutos.
  • Ingerido: Conociendo cuales son los aceites que se pueden ingerir, podemos poner una gota en una cucharadita de miel, en una cápsula, en nuestros platos cuando cocinamos o en nuestra infusión, para que la esencia entre directamente en nuestro organismo.

¿Cómo trabajar las emociones con los aceites esenciales?

Está comprobado que el olfato hace mucho mas que simplemente ‘oler’, capta información muy valiosa y está muy conectado a nuestro sistema límbico (parte del cerebro que regula las emociones, la memoria, el hambre y los instintos sexuales). Es por ellos que podemos llegar a través de los aceites a relajarnos cuando teníamos un momento nervios o a aclararnos cuando estamos muy espesas.

corazón de lavanda

Cuando trabajamos los aceites esenciales con las emociones hemos de tener en cuenta estos procesos:

  • Memoria olfativa: Nuestro organismo tiene memoria olfativa, es decir, muchas veces reconocemos un aroma como ‘bueno o malo’ según nos hayamos relacionado con él a lo largo de nuestra vida. Por ejemplo, el olor a rosas nos puede recordar al jardín donde jugábamos en nuestra infancia y por lo tanto asociar el olor a rosa con algo precioso. Por el contrario un olor aparentemente bueno, puede traernos un mal recuerdo y por lo tanto que no nos guste. Muchas veces esa situación para nosotras mala, ni siquiera la recordamos en la actualidad.
  • Naturaleza de las moléculas: Muchos estudios científicos han averiguado las propiedades químicas de las plantas, es por ello, que cuando esas moléculas entran en nuestro organismo, son capaces de cambiar nuestro sistema nervioso. Hay moléculas que relajan y otras que nos activan, y eso es así.

Para trabajar de manera eficaz nuestros sentimientos es importante identificar y poner nombre a nuestro sentimiento, (aunque no esencial)  si tenemos rabia, si estamos cansadas, o con ansiedad o tal vez irritadas, dependiendo de nuestra situación en un momento en concreto nos ayudaremos de un aceite esencial u otro. Lo utilizaremos y esperaremos unos minutos a notar su efecto reparador.

Es vital observarte, dejarte sentir, no juzgarte. Es probable que el aroma llegue a partes de tu interior que ni siquiera tú sabías, así que permítete sentir la emoción e indagar de manera profunda dentro de TI.

Recuerda también que cada persona es un mundo y que lo que a ti te ha funcionado, puede ser que a otra persona no. Si que es verdad que algunas esencias tienen definidas de manera genérica algunas propiedades, pero es importante experimentar lo que ti te va bien. Escúchate, escucha tu cuerpo y tu alma y ella será quien a veces escoja por ti la esencia que te va a ayudar en tu proceso actual. Cuando un aceite te ‘apetece’ más que otro, es por que lo necesitas para equilibrar algo dentro de ti.

lavanda

¿Qué aceites esenciales puedo utilizar y cómo?

Como te he comentado con los aceites esenciales todo son experiencias y cada persona tiene la suya, has de ir probando para ver qué esencia o esencias te funcionan. De todas maneras te voy a poner algunos ejemplos de esencias o mezclas de esencias que pueden ayudarte en estas situaciones:

  • Ansiedad o nervios: Lavanda, limón, mandarina, incienso, eneldo, mezcla ‘tranquil’.
  • Estrés: lavanda, incienso, cedro, mezcla ‘stress away’
  • Tristeza o depresión: Lavanda, naranja, incienso, jazmín, menta, romero, mezcla ‘joy’.
  • Concentración: Albahaca, incienso, bergamota, mezcla ‘clarity’.
  • Miedos: menta, naranja, eucalipto, mezcla ‘valor’.

Recuerda también que puedes utilizar las esencias de manera puntual, si hoy me levanto con un sentimiento concreto, usar una esencia en particular. Si por el contrario llevas una temporada con algún desequilibrio, puedes utilizar las esencias durante unos días, eso si, no hay un tiempo específico, has de ser tú quien decida cuándo acabar de usarlas.

Otra opción estupenda es utilizar los aceites esenciales a través de un proceso terapéutico y guiada por un/una profesional capacitad@ y experimentad@ para ello (como en nuestro taller Viajes Feelings®, vacía tu mochila emocional).

Te animo a investigar y sobre todo a experimentar mucho más acerca del uso emocional de los aceites esenciales. Espero que te haya gustado y parecido interesante este artículo, te animo a comentarlo y a compartirlo.

Un abrazo,

Nieves Solera

Nieves Solera

creadora de viajes y retiros de crecimiento personal. distribuidora independiente de aceites esenciales young living

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